Oscar

Julio César Roble tenía que cumplir una misión

Aunque nunca antes había actuado, para Julio César Roble no fue difícil interpretar al Tío Óscar. Desde un principio entendió la labor de su personaje en la sirga, ya que de muchas maneras, Óscar habitaba ya dentro de él, en ese espíritu de líder, en su compromiso con la sociedad. Cree firmemente en el llamado que le hizo la laguna; para él no es fortuito haber llegado a la sirga, no fue por un casting al que casualmente asistió, esta más relacionado con su destino, una vida que ha comprometido con los demás. Nació en Popayán, y se define a sí mismo como un sociólogo y humanista empírico, ha trabajado con comunidades indígenas y afro, y actualmente, es el presidente de una ong que vela por el bienestar de los mineros.

Para Julio César, Óscar es un hombre solitario que combina la amabilidad, la protección y la amargura. El dolor por el abandono de su esposa y de su hijo lo convirtieron en una ser introvertido, que sólo se mueve con la rutina. Sabe que ya todo se acabó y no tiene sentido evitarlo. Sin embargo, Óscar alberga en su interior una calidez paternal, es él quien intenta mejorar la calidad de vida de los campesinos vecinos, liderando proyectos que los beneficien a todos. El viejo es un protector, un guardián de la comunidad, y lentamente, se convierte  n el guardián de Alicia, quien le devuelve un poco la vida a la casa y a sus habitantes.

Cuando el equipo de producción descansaba, Julio César pasaba el tiempo con los nativos de la Laguna, transmitiéndoles sus conocimientos y nutriéndose de los de ellos. Incluso planteó al Ministerio de Interior la propuesta para la creación de una universidad en el corregimiento de El Encano, proyecto que fue acogido de manera positiva por el Estado y actualmente está en proceso de desarrollo, como afirma orgulloso, “mi misión, más que actuar, era ayudar a las comunidades”.

El Tío Óscar no sólo es el protector, el que vela, en su parca manera, por el bienestar de todos. A través de Óscar, el personaje de mayor edad en la sirga, se revelan costumbres de la tradición rural, la sabiduría que se adquiere con los años.