Sonido

El sonido de la Cotidianidad

- Sonido

El sonido es una pieza fundamental de la película. Marca el ritmo de una cotidianidad marcada por el aislamiento, donde el agua es una constante. El vaivén de las olas y el sonido de un viento que atraviesa la densidad de la niebla, genera un peso en el ambiente, reforzando la presión que ejerce la altura. El sonido es húmedo, empantanado. El transcurrir de los días en el campo se evidencia también mediante los ruidos que producen los objetos, los cuales además, denotan la sencillez de la vida rural: el fuego por la luz, la leña por la estufa.

Los ruidos de la naturaleza son crudos, inclementes y en ocasiones, cómplices. Los truenos opacan el sonido seco del plomo, ocultan aquello que de lo que no se quiere hablar, no se quiere saber. Así, César Salazar, Sonidista de la sirga aprovecha los espacios exteriores e interiores para combinar de manera magistral los planos sonoros, en los que el sonido de la naturaleza siempre está presente, volviéndose casi imperceptible.

Para William Vega la intención del sonido fue la construcción del silencio, trabajando de la mano con César Salazar para generar un aparente silencio para oídos sordos, para esos oídos donde los sonidos de la naturaleza son imperceptibles, como dice Vega haciendo referencia a Bresson, “ser capaces de entender el susurro, de traducir el viento invisible mediante el agua que esculpe a su paso.” Flores (2012)

César Salazar

Comunicador Social - Periodista de la Universidad del Valle. Nació en Cali el 2 de marzo de 1965 y es uno de los sonidistas más reconocidos en el medio cinematográfico del país con más de 20 largometrajes en su haber. Entre 1993 y 1996 hizo el Curso de Sonido del Institut Nacional Superieur des Arts du Spectacle -insas- de Bruselas (Bélgica). Posteriormente, en octubre de 1998 realizó una pasantía en montaje de sonido y mezcla digital en la cipaf Montreuil (Francia). Algunos de sus largometrajes son la virgen de los sicarios de Barbet Schroeder, satanás de Andi Baez y la sociedad del semáforode Rubén Mendoza.